Comida rápida. Verdades y mentiras. Primera parte

¿No te llama la atención que cuando leemos acerca de la comida rápida se le llama comida basura?

He investigado tiempo acerca de ello y, este es un término muy común para referirse a comida como hamburguesas, pizzas y otros alimentos cuya característica principal es que se sirven precisamente rápido, incluso, en muchos casos, son alimentos ya preparados con antelación completa o parcialmente. Otra ventaja de estos platos, es su precio, resultando más económicos comparados a otros. Además, en estos restaurantes, disponen de menús variados, de diversos tamaños, e incluso infantiles. bajar de peso.haburguesa1.jpg

La primera cuestión a analizar es ¿Por qué se denomina comida basura a este tipo de alimentos?

Claramente hace referencia a que son alimentos con una deficiente aportación nutricional. Cuando se dice que aportan poco nutricionalmente, en realidad, deberíamos de analizar exactamente a que se refiere para poder sacar nuestras propias conclusiones. La cuestión es que si nos referimos a alimentos, no podemos decir que ninguno sea nutricionalmente bajo, pues todos los alimentos contribuyen en mayor o menor medida, a introducir en nuestro cuerpo vitaminas, minerales, proteínas, grasas y carbohidratos, que realmente necesitamos para vivir. Por lo tanto, no podemos decir que la comida basura no aporta nada nutritivo, el problema real es que lo aporta de forma desproporcionada.

Generalmente las hamburguesas, pizzas, y otras comidas rápidas, aportan gran cantidad de carbohidratos, sobre todo azúcar que son añadidos incluso a carnes y lácteos, y mucha grasa, que en su mayor parte no es beneficiosa, sino grasa de origen animal o directamente la llamada basura es decir, grasa trans. Por supuesto, esto se traduce en un aporte calórico enorme (aunque, en próximos artículos te sorprenderá saber, que al contrario de lo que la medicina clásica dice, las calorías no son tu enemigo real, aunque es bueno saberlo). Aparte de esto, ingerimos aditivos como potenciadores de sabor, colorantes, espesantes o conservantes, que esta industria, utiliza en grandes cantidades para rentabilizar su mercado.

Muchos han sido los estudios llevados a cabo para concienciar a la población de dejar de consumir comida rápida, pero todos concluyen básicamente lo que te acabo de exponer: desproporción nutricional.

Debido a esto, las cadenas de comida rápida, han tratado de lavar su imagen, incorporando a su oferta menús saludables o aparentemente dietéticos, como por ejemplo ensaladas o postres de frutas, yogures, etc. Bien, aquí, hay que ser claros: son incluso peores que los menús normales, ¿Por qué? Analizando por ejemplo, una hamburguesa, vemos que nos aporta carbohidratos (muchos) con el pan, azúcar, lechuga, tomate, pepinillo, etc., también nos aporta proteínas con la carne, y grasas con el aceite usado para cocinar y la contenida. Todo lo aportado, esta desproporcionado y no resulta saludable, pero, las ensaladas de estas cadenas, aportan ¡más de un 70% de carbohidratos! (lechuga y otros, azúcar de las salsas, etc.), y el 30% restante, se reparte entre grasas de las salsas, y muy poca proteína de trocitos de carne, pollo o similar.

Ya lo veremos mas adelante, pero lo más caro es la proteína, por lo que a estos restaurantes les conviene que pidas estos menús “saludables” pues en realidad ganan más dinero. No te dejes engañar y consume ensaladas y fruta, pero de la buena y de verdad, no la que venden en estas cadenas. En el próximo post hablaremos de las ensaladas y frutas para que entiendas los principios a aplicar.

Por lo tanto, y como consejo hoy, te animo a que si consumes comida rápida, lo hagas aplicando 4 consejos básicos muy importantes:

1.- trata de no comer más de 2 veces por semana esta clase de comida

2.- pide los menús más pequeños y no añadas complementos fuera de menú. Huye de los menus grandes o gigantes y de las hamburguesas de 2 niveles o pizzas 2×1.

3.- no consumas postre, o como mucho, fruta natural, preferiblemente manzana

4.- pide agua para beber, o como mucho, bebidas light

Si sigues estos sencillos consejos, la comida rápida dejara de ser un problema y podrás acompañar a tus hijos a cenar, merendar o comer sin interferir en tu objetivo de bajar de peso.

Como siempre, animo, y, espero tus comentarios

Que pases un buen día.

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